• ¿Qué es un punto de acceso inalámbrico?
  • La evolución de los puntos de acceso inalámbricos
  • Punto de acceso inalámbrico vs. otros dispositivos
  • Explicación de los modos de los puntos de acceso inalámbricos
  • Ventajas e inconvenientes de los puntos de acceso inalámbricos
  • Cómo instalar un punto de acceso inalámbrico
  • Cómo proteger tu punto de acceso inalámbrico
  • Puntos de acceso inalámbricos en diferentes entornos
  • Preguntas frecuentes sobre los puntos de acceso inalámbricos
  • ¿Qué es un punto de acceso inalámbrico?
  • La evolución de los puntos de acceso inalámbricos
  • Punto de acceso inalámbrico vs. otros dispositivos
  • Explicación de los modos de los puntos de acceso inalámbricos
  • Ventajas e inconvenientes de los puntos de acceso inalámbricos
  • Cómo instalar un punto de acceso inalámbrico
  • Cómo proteger tu punto de acceso inalámbrico
  • Puntos de acceso inalámbricos en diferentes entornos
  • Preguntas frecuentes sobre los puntos de acceso inalámbricos

Guía definitiva sobre puntos de acceso inalámbricos

Destacado 13.02.2026 28 min
Akash Deep
Escrito por Akash Deep
Ata Hakçıl
Revisado por Ata Hakçıl
Penka Hristovska
Editado por Penka Hristovska
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Las redes Wi-Fi dependen de los puntos de acceso para hacer posibles las conexiones inalámbricas. Ya sea en casa, en la oficina o en un campus, los puntos de acceso permiten que tus teléfonos, portátiles y dispositivos inteligentes se conecten y se comuniquen sin problemas.

En esta guía, explicaremos qué son los puntos de acceso inalámbricos (AP inalámbricos), cómo funcionan dentro de una red, cómo interactúan con los rúteres y conmutadores, y cómo configurarlos de forma segura para obtener una conexión Wi-Fi fiable y de alto rendimiento.

¿Qué es un punto de acceso inalámbrico?

Un punto de acceso inalámbrico es un dispositivo de red que permite a los dispositivos inalámbricos conectarse a una red cableada. Los puntos de acceso inalámbricos suelen ser dispositivos independientes que se conectan a un rúter o conmutador, pero en la mayoría de las redes domésticas, el punto de acceso está integrado en el propio rúter.

Un dispositivo de punto de acceso inalámbrico independiente se conecta a un rúter o conmutador a través de un cable Ethernet, lo que le brinda acceso a los datos de la red y al servicio de Internet. Desde allí, el punto de acceso inalámbrico transmite una señal inalámbrica que los dispositivos cercanos, como ordenadores portátiles, teléfonos y tablets, pueden detectar y a la que pueden conectarse para acceder a Internet a través del rúter.

Por ejemplo, cuando te conectas a la red Wi-Fi de una empresa desde tu ordenador portátil o teléfono, es el punto de acceso el que establece la conexión y te permite usar la misma red y el mismo acceso a Internet que si estuvieras conectado, solo que sin el cable.

Componentes clave de un punto de acceso inalámbrico

Un punto de acceso inalámbrico habitual incluye varias partes que hacen que el enlace inalámbrico funcione, entre ellas:

The 4 components every wireless access points has: radio transceivers, antennas, network ports, and processor and other firmware components, with explanations for what each does.

Transceptores de radio

Estos componentes crean y procesan las señales inalámbricas que transportan los datos entre el punto de acceso y los dispositivos conectados. Usan frecuencias de radio como 2,4 GHz y 5 GHz. Los modelos modernos suelen incluir más de una radio para poder servir a varias bandas a la vez, cada una de las cuales transporta el tráfico en su propio rango de frecuencias para reducir la saturación y mejorar el rendimiento total.

Antenas

Las antenas transmiten y reciben señales de radio. Su diseño y ubicación determinan la distancia y la uniformidad con la que se propaga la señal, su eficacia para atravesar paredes y su resistencia a las interferencias de las redes cercanas. Algunas antenas están integradas en la carcasa, mientras que otras se conectan de forma externa para permitir patrones de cobertura ajustables.

Puertos de red

Los puertos de red conectan el punto de acceso a la red principal. La mayoría usa Ethernet y, a menudo, son compatibles con Power over Ethernet (PoE), lo que permite que un solo cable transmita tanto datos como energía. Esto facilita instalar los puntos de acceso en lugares óptimos (a menudo en lo alto de las paredes o techos), donde las señales pueden propagarse de manera más uniforme y no se ven bloqueadas por muebles o personas.

Procesador

El procesador gestiona cifrado, las conexiones de los dispositivos y la interfaz web o de la aplicación para la configuración. Las unidades de alta gama almacenan configuraciones adicionales y admiten funcionalidades como Wi-Fi para invitados o redes en malla.

¿Cómo funciona un punto de acceso inalámbrico?

Después de conectar un punto de acceso al rúter (o a un conmutador de red en entornos más grandes) con un cable Ethernet, este toma la conexión de red cableada y la convierte en una red inalámbrica mediante la transmisión de un identificador de conjunto de servicios (SSID), que es el nombre de la red Wi-Fi a la que pueden conectarse los dispositivos cercanos.

Cuando un dispositivo se conecta, el punto de acceso lo autentica y establece un enlace inalámbrico cifrado que protege los datos que se transmiten por aire entre el dispositivo y el punto de acceso. A continuación, el punto de acceso inalámbrico convierte los datos inalámbricos en datos cableados y los envía al rúter, y realiza el proceso inverso para las respuestas entrantes.

Cuando varios dispositivos se conectan al mismo punto de acceso, comparten un único canal inalámbrico. El punto de acceso coordina su actividad, decidiendo cuándo cada dispositivo puede enviar o recibir datos para que sus señales no interfieran entre sí. Sin esta coordinación, la superposición de señales podría provocar la pérdida o la repetición de datos, lo que ralentizaría la conexión para todos.

En las redes empresariales que usan varios puntos de acceso, los puntos de acceso inalámbricos se coordinan automáticamente para evitar la superposición de canales y mantener un rendimiento estable en grandes áreas.

La evolución de los puntos de acceso inalámbricos

Los puntos de acceso inalámbricos han pasado de ser aparatosos equipos empresariales a ser silenciosos caballos de batalla que alimentan casi todas las redes inalámbricas actuales. Cada nueva generación tiene Wi-Fi que es más rápido, más fácil de gestionar y mejor a la hora de lidiar con un mayor número de dispositivos conectados.

De los primeros estándares Wi-Fi a los puntos de acceso inalámbricos modernos

Los primeros puntos de acceso aparecieron a finales de la década de 1990 con la introducción de Wi-Fi 802.11b, el primer estándar de redes inalámbricas ampliamente adoptado que alcanzaba un máximo de unos 11 Mbps. Los primeros modelos eran simples dispositivos puente que permitían a los ordenadores portátiles y otros dispositivos estar conectados a Internet sin cables físicos.

Los estándares posteriores, como 802.11g y 802.11n, mejoraron tanto la velocidad como el alcance, mientras que 802.11ac (a menudo denominado Wi-Fi 5) aportó un mayor rendimiento y, a partir de Wave 2, la tecnología MU-MIMO (Multi-User Multiple Input Multiple Output), que permite al punto de acceso servir a varios dispositivos al mismo tiempo para reproducir vídeos y jugar a juegos con mayor fluidez.

Los puntos de acceso actuales se basan en Wi-Fi 6 o 6E y añaden una mayor eficiencia: pueden cambiar automáticamente entre múltiples bandas de frecuencia, elegir los canales menos saturados y gestionar las conexiones de los dispositivos para que los usuarios no noten cuando la señal se transfiere entre puntos. También admiten velocidades teóricas de hasta 9,6 Gbps y pueden dar servicio a decenas de usuarios activos a la vez.

Power over Ethernet (PoE) y su impacto

PoE supuso una importante mejora en el diseño de los puntos de acceso a principios de la década de los 2000. Con PoE, el mismo cable Ethernet que transporta los datos también suministra energía, lo que elimina la necesidad de disponer de una toma de corriente independiente cerca del punto de acceso, algo especialmente útil para instalaciones en techos o pasillos, donde la cobertura de la señal es mejor.

PoE también hizo que las instalaciones grandes fueran más sencillas y ordenadas, ya que un solo conmutador puede alimentar varios puntos de acceso a través del mismo grupo de cables de red. Las versiones más recientes de PoE, como PoE+ y PoE++, añadieron más capacidad de alimentación para admitir radios y procesadores más rápidos y ayudar a que las unidades modernas funcionen a menor temperatura y de forma más eficiente.

Tendencias en los puntos de acceso de próxima generación

Los puntos de acceso están evolucionando junto con los nuevos estándares Wi-Fi para dar respuesta a velocidades más rápidas, entornos más densos y una gestión más inteligente. Los modelos creados para Wi-Fi 7 admiten carriles de datos más amplios y múltiples enlaces simultáneos, lo que reduce el retraso y mejora el rendimiento en tiempo real para actividades como el uso de la realidad virtual (VR), el teletrabajo y las transmisiones en alta resolución.

Más allá de la velocidad pura, la gestión es cada vez más flexible. Muchos puntos de acceso ahora se gestionan en la nube, lo que significa que los administradores pueden supervisar y ajustar la configuración de forma remota a través de paneles seguros. Las actualizaciones automáticas y los parches de seguridad los mantienen al día sin que sea necesario un mantenimiento in situ.

La eficiencia energética también está mejorando. Los puntos de acceso modernos pueden adaptar su consumo de energía a la demanda de la red: cuando el tráfico de la red disminuye, reducen automáticamente su potencia, manteniendo al mismo tiempo una cobertura estable.

Punto de acceso inalámbrico vs. otros dispositivos

Dado que los puntos de acceso inalámbricos se integran a la perfección con los rúteres, conmutadores y puentes, sus funciones pueden parecer similares. Entender cómo funciona cada dispositivo ayuda a aclarar sus distintos propósitos en una red.

Rúter inalámbrico vs. punto de acceso inalámbrico

Un rúter inalámbrico es básicamente un rúter que incluye un punto de acceso inalámbrico integrado. La parte del rúter gestiona la red, lo que incluye asignar direcciones IP, dirigir el tráfico y conectarte a Internet. El punto de acceso inalámbrico proporciona acceso inalámbrico.

Un punto de acceso inalámbrico independiente es un dispositivo separado que solo puede transmitir señales Wi-Fi una vez que se conecta a un rúter o un conmutador: no funciona por sí solo. Sin embargo, puedes conectarlo a un rúter inalámbrico para que funcione como una extensión de la misma red y obtener una mejor cobertura.

Extensor Wi-Fi vs. punto de acceso inalámbrico

Un extensor Wi-Fi se conecta de forma inalámbrica a una señal Wi-Fi ya existente. Esta señal suele provenir de un rúter inalámbrico o de un punto de acceso inalámbrico. Una vez que recibe esa señal, la retransmite para llegar a las zonas donde la conexión es débil.

Por otro lado, un punto de acceso inalámbrico se conecta a una red cableada, normalmente un rúter o un conmutador, a través de un cable. A continuación, crea una red Wi-Fi a partir de esa conexión cableada.

Punto de acceso inalámbrico vs. puente

Un puente inalámbrico une dos redes locales cableadas independientes (o segmentos de red) de forma inalámbrica, por lo que no es necesario conectarlas mediante un cable Ethernet. Por ejemplo, un puente puede conectar dos edificios de oficinas separados por una calle, lo que permite que ambos tengan la misma red sin que haya que instalar un nuevo cableado.

Un punto de acceso inalámbrico puede actuar como puente en determinadas configuraciones, pero esa no es su función habitual. Su función principal es conectar dispositivos inalámbricos individuales (como ordenadores portátiles, teléfonos o impresoras) a la red cableada ya existente.

Conceptos erróneos habituales

Los puntos de acceso inalámbricos comparten algunas funciones con los rúteres, los extensores y los sistemas de malla, por lo que a menudo se malinterpretan. A continuación, desmontamos algunos mitos comunes que explican lo que hacen y lo que no:

  • Un punto de acceso inalámbrico no es solo para redes empresariales: también se pueden usar en casa, sobre todo para mejorar la cobertura en zonas donde el Wi-Fi integrado del rúter no llega.
  • Un punto de acceso inalámbrico no hace que el Wi-Fi sea más rápido por sí solo: el rendimiento depende de la calidad de la señal, la ubicación y el ancho de banda disponible de la red, no solo del punto de acceso en sí.
  • Un punto de acceso inalámbrico sigue dependiendo de un rúter: proporciona acceso Wi-Fi, pero el rúter se encarga de la asignación de direcciones IP, la gestión del tráfico y la conexión a Internet.
  • Un punto de acceso inalámbrico no es lo mismo que un amplificador de señal o un nodo de malla: un punto de acceso inalámbrico se conecta a la red mediante un cable y crea una red Wi-Fi para los dispositivos cercanos. Los extensores de alcance y las unidades de malla se conectan de forma inalámbrica y retransmiten una señal existente.

Explicación de los modos de los puntos de acceso inalámbricos

Los puntos de acceso inalámbricos se pueden configurar para que funcionen en diferentes modos, dependiendo de la configuración de la red. Estos modos determinan cómo se conecta y se comunica el punto de acceso, ya sea para proporcionar Wi-Fi a los dispositivos, ampliar la cobertura o conectar diferentes partes de la red.

Entender el propósito general de cada modo te ayuda a elegir la configuración adecuada sin necesidad de cambiar el hardware.

Punto de acceso raíz

En el modo raíz, el punto de acceso se conecta a la red principal a través de Ethernet. Esta es la configuración estándar que se encuentra en hogares, oficinas y la mayoría de los entornos empresariales. El punto de acceso transmite Wi-Fi, gestiona los clientes inalámbricos y pasa su tráfico a través de su enlace cableado al rúter o conmutador.

Esta medida proporciona un rendimiento y una estabilidad excelentes, ya que las partes inalámbricas y cableadas de la red están conectadas directamente.

Modo repetidor

En el modo repetidor, un punto de acceso se conecta de forma inalámbrica a otro punto de acceso o rúter inalámbricos en lugar de a través de Ethernet. Se encarga de retransmitir los datos entre ellos para ampliar la cobertura donde la señal principal no llega. Dado que la misma radio se encarga tanto del envío como de la recepción, la velocidad disminuye y la latencia aumenta bajo carga, una limitación normal de la retransmisión inalámbrica.

El modo repetidor se usa cuando no es práctico tender cables, como en pasillos o espacios al aire libre.

Modo puente de grupo de trabajo

En el modo puente de grupo de trabajo, un punto de acceso se conecta a una red Wi-Fi ya existente, igual que lo haría un ordenador portátil. A continuación, comparte esa conexión con dispositivos solo cableados, como impresoras, ordenadores de sobremesa o cámaras de red, a través de sus puertos Ethernet.

Este modo es habitual en oficinas, fábricas o aulas en las que varios dispositivos con cable (como impresoras, ordenadores o terminales de punto de venta) necesitan acceso a Internet, pero están lejos de un rúter.

Dado que solo se necesita un enlace de radio entre el punto de acceso y la red principal, este tipo de configuración permite mantener los dispositivos con cable conectados a Internet sin necesidad de añadir nuevos cables o conmutadores.

Ventajas e inconvenientes de los puntos de acceso inalámbricos

Es importante conocer tanto las ventajas como las posibles limitaciones de los puntos de acceso inalámbricos.

Ventajas de los puntos de acceso inalámbricos

Los puntos de acceso inalámbricos ofrecen varias ventajas clave para crear redes flexibles, fiables y escalables.

A list of reasons why wireless access points are used, including expanding Wi-Fi coverage, reducing slowdowns when more devices are connected, better roaming, central control for setup and monitoring, and reduced congestion.

Mayor cobertura y flexibilidad

Los puntos de acceso amplían la cobertura Wi-Fi a zonas donde la señal del rúter se debilita. Como cada uno se conecta a la red cableada a través de Ethernet, se puede ubicar exactamente donde la cobertura es débil sin preocuparse por la distancia a la toma de corriente o el alcance inalámbrico. En modo puente, un punto de acceso inalámbrico también puede conectar dos segmentos de red cableados separados a través de una conexión inalámbrica, lo que resulta útil cuando no es práctico tender nuevas líneas Ethernet entre plantas o edificios.

Mayor capacidad de dispositivos

Cuando demasiados dispositivos comparten un mismo rúter, el rendimiento disminuye porque solo uno puede enviar datos a través de un canal a la vez. Los puntos de acceso dividen esa carga permitiendo a los usuarios conectarse a diferentes unidades (una forma de equilibrio de carga de clientes), de modo que cada punto de acceso gestiona menos dispositivos y la red funciona con mayor fluidez.

Rendimiento constante durante los desplazamientos

A medida que los usuarios se desplazan por un edificio, los dispositivos pueden conectarse automáticamente al punto de acceso más cercano con la señal más potente. Esta transición (denominada «roaming») mantiene la estabilidad de las conexiones durante las llamadas o las cargas sin tener que volver a conectarse manualmente.

Gestión y control centralizados

Las redes empresariales suelen usar herramientas de software para gestionar todos los puntos de acceso desde un único panel de control. Estas herramientas permiten a los administradores ajustar la configuración, comprobar el rendimiento y supervisar los dispositivos conectados de forma remota. Garantizan la coherencia en todos los puntos de acceso, simplifican la gestión de la configuración de la red y ayudan a evitar conflictos de canales o sobrecargas en un solo punto.

Mayor eficiencia general de la red

Cuando varios puntos de acceso inalámbricos comparten la carga de trabajo, cada uno gestiona únicamente una parte del tráfico inalámbrico. Esto reduce la congestión y las interferencias, especialmente cuando están conectados al conmutador o rúter principal. En modo puente, un punto de acceso inalámbrico también puede conectar dos segmentos de red cableados directamente para mejorar la eficiencia al reducir la necesidad de cables adicionales o dispositivos intermedios. El resultado es un rendimiento más fluido para tareas que requieren un gran volumen de datos, como reproducir vídeos o acceder a la nube.

Posibles inconvenientes y limitaciones

Usar puntos de acceso inalámbricos independientes hace que la red sea más robusta, pero también mucho más compleja.

Wireless Access Point 3 Es

Mayor coste de instalación y equipamiento

Los puntos de acceso, los conmutadores y los cables Ethernet aumentan el gasto inicial. En modo raíz o puente, la instalación también puede requerir tender nuevos cables o establecer enlaces dedicados entre segmentos de red. Las instalaciones empresariales también pueden usar software de controlador para supervisar y configurar varios dispositivos a la vez, lo que simplifica la gestión pero aumenta los costes.

Configuración más compleja

Los puntos de acceso deben funcionar en canales separados para evitar que sus señales se solapen. Una mala ubicación o una configuración de canales idéntica pueden causar interferencias que ralentizan todo. Planificar la disposición y ajustar la configuración de la frecuencia es esencial para que el sistema funcione correctamente.

Necesidades de mantenimiento y seguridad

Cada punto de acceso necesita actualizaciones periódicas de firmware y credenciales seguras. En particular, los enlaces puente deben permanecer sincronizados; si una de las partes utiliza un firmware obsoleto o pierde la paridad de configuración, el enlace puede romperse o exponer el tráfico a riesgos. En redes con múltiples puntos de acceso, las actualizaciones constantes y la gestión unificada de contraseñas ayudan a garantizar la seguridad y la estabilidad de todos los dispositivos.

Valor limitado para entornos pequeños

En hogares u oficinas más pequeños, un solo rúter suele proporcionar suficiente cobertura. Añadir puntos de acceso no aumentará la velocidad ni la estabilidad, solo añadirá hardware adicional que gestionar. Son más útiles cuando el alcance, la densidad de usuarios o la distribución crean claras diferencias de rendimiento.

Cómo instalar un punto de acceso inalámbrico

El proceso de instalación de un punto de acceso implica tres etapas clave: conectarlo a la red, configurar sus ajustes y colocarlo donde la señal pueda ofrecer una cobertura constante.

Pasos de instalación

  1. Conéctate a la red: conecta el punto de acceso a un puerto de red de área local (LAN) de tu rúter o conmutador usando un cable Ethernet. Si tu equipo es compatible con PoE, el mismo cable proporciona tanto datos como alimentación. De lo contrario, conecta el adaptador de corriente suministrado a una toma de corriente cercana.
  2. Confirma el estado de encendido: espera a que el dispositivo termine de arrancar. La mayoría de los puntos de acceso lo indican con una luz de encendido fija y un indicador de red activo, lo que significa que están listos para su configuración.
  3. Abre la página/aplicación de configuración: la etiqueta o el manual indican la dirección predeterminada y las credenciales de inicio de sesión.
  4. Asigna un nombre a la red: establece un nombre que aparecerá cuando los dispositivos busquen redes Wi-Fi. Usa la seguridad Wi-Fi Protected Access 3 (WPA3) si tus dispositivos admiten esta opción, o WPA2 si no es así, y elige una contraseña segura y única.
  5. Decide si quieres usar el mismo nombre de red o uno diferente: para que la conexión entre puntos de acceso sea fluida, utiliza el mismo SSID y contraseña que tu red Wi-Fi principal. Si vas a crear una red para invitados o conectar dispositivos IoT, utiliza un nombre diferente para mantener el tráfico separado.
  6. Haz una prueba a pie: recorre el espacio con un teléfono o un ordenador portátil. Comprueba que la señal y el acceso a Internet se mantengan estables donde los necesitas.

Consejos de configuración para un rendimiento óptimo

  • Elige canales limpios: la red Wi-Fi funciona mejor cuando los puntos de acceso cercanos usan canales diferentes. Si dos unidades emiten en el mismo canal, sus señales se superponen y se ralentizan mutuamente. Asigna canales separados a los puntos de acceso adyacentes o habilita la selección automática de canales si tu modelo lo permite.
  • Ajusta la potencia de transmisión: la intensidad de la señal debe ser lo suficientemente alta como para ofrecer una cobertura completa, pero no tan fuerte como para que los dispositivos permanezcan conectados a un punto de acceso lejano en lugar de cambiar a uno más cercano. Reducir la potencia en las zonas de solapamiento ayuda a los clientes a conectarse a la señal más cercana y evita interferencias.
  • Equilibra tus bandas de frecuencia: la banda de 2,4 GHz viaja más lejos y penetra mejor en las paredes, pero tiende a estar saturada. Las bandas de 5 GHz y 6 GHz ofrecen velocidades más altas con un alcance más corto. Deja que los dispositivos compatibles usen las bandas más rápidas y reserva la de 2,4 GHz para los equipos más antiguos o con menos ancho de banda.
  • Elige el ancho de canal adecuado: los canales más anchos (por ejemplo, 80 MHz) transportan más datos, pero son más vulnerables a las interferencias. En entornos concurridos (como edificios de apartamentos u oficinas), los anchos más estrechos (20 o 40 MHz) suelen ser más estables.
  • Mantén el firmware actualizado: las actualizaciones mejoran la estabilidad y la seguridad. Planifica comprobaciones para que todas las unidades mantengan la misma versión de software actualizada.
  • Separa la red de invitados: un SSID independiente para los invitados mantendrá sus dispositivos fuera de tu red principal, lo que reduce los riesgos de seguridad y evita que el tráfico externo llegue a los sistemas personales o empresariales. También ayuda a gestionar el ancho de banda más fácilmente cuando se conectan visitantes.

Solución de problemas comunes

Los puntos de acceso inalámbricos a veces pueden tener problemas de conectividad o rendimiento. A continuación, se indican algunos de los problemas más comunes y cómo solucionarlos.

Wi-Fi potente, pero sin Internet

Asegúrate de que el cable Ethernet del punto de acceso esté conectado a un puerto LAN del rúter o conmutador, y no al puerto de red de área amplia (WAN), que está destinado al servicio de Internet entrante. Asegúrate de que el cable esté completamente insertado en ambos extremos y conectado a un puerto de red activo.

Desconexiones aleatorias

Las desconexiones frecuentes suelen indicar interferencias inalámbricas o canales superpuestos. Asigna canales diferentes a los puntos de acceso cercanos y aleja los dispositivos de posibles fuentes de interferencia, como teléfonos inalámbricos, monitores para bebés u hornos microondas.

Velocidades lentas cerca de un punto de acceso

Esto suele ocurrir cuando hay demasiados dispositivos conectados a la misma unidad. Añade otro punto de acceso para compartir la carga o reduce ligeramente la potencia de transmisión para que los clientes cambien automáticamente a uno más cercano.

Los dispositivos no se conectan al nuevo punto de acceso

Si los dispositivos no se conectan, comprueba que el SSID o la contraseña coincidan. El hardware más antiguo también puede rechazar la configuración de cifrado moderna; prueba con WPA2 en lugar del modo exclusivo WPA3 si persisten los problemas de compatibilidad.

Roaming lento

Algunos dispositivos pueden aferrarse a una señal débil incluso cuando hay una más fuerte cerca. Reduce ligeramente la potencia de transmisión o vuelve a colocar el punto de acceso más cerca de la zona con mala transferencia para que los clientes puedan volver a conectarse antes.

No se puede acceder a la página de configuración

Si la interfaz web no se carga, conecta un ordenador portátil directamente a la misma red a través de Ethernet. Como último recurso, restablece los ajustes de fábrica del punto de acceso (mantén pulsado el botón hundido durante unos 10-15 segundos) y repite el proceso de configuración.

Elegir la ubicación adecuada para la intensidad de la señal

La ubicación de los puntos de acceso inalámbricos desempeña un papel fundamental en el rendimiento de tu red. A continuación, te indicamos algunos aspectos que deben tenerse en cuenta a la hora de elegir dónde colocarlos:

  • Empieza por donde la gente usa realmente el Wi-Fi: coloca los puntos de acceso cerca de las zonas de uso real: escritorios, mesas de reunión y espacios comunes. No los escondas en armarios o detrás de estanterías metálicas.
  • Elige la altura y la orientación adecuadas: los soportes de techo o de pared alta evitan los muebles y las personas, lo que ayuda a que la señal se propague de manera uniforme. Mantén la parte frontal de la unidad (o las antenas) orientada hacia la zona de cobertura.
  • Evita los obstáculos evidentes: los muros gruesos, los armarios metálicos, los espejos y los acuarios debilitan las señales. Si necesitas cubrir habitaciones separadas por muros gruesos, coloca el punto de acceso en el mismo lado que los usuarios o añade otra unidad.
  • Planifica el espaciamiento y la superposición: los puntos de acceso vecinos deben superponerse lo suficiente para que el traspaso sea fluido (aproximadamente una o dos barras de señal en el borde), sin que la intensidad sea máxima en todas partes. Una superposición excesiva aumenta la interferencia; una superposición insuficiente crea zonas muertas.
  • Adapta la banda a la distancia: usa 5-6 GHz para zonas cercanas y de alto rendimiento (salas de conferencias, espacios multimedia). Confía en 2,4 GHz para un mayor alcance o para atravesar materiales más resistentes, pero no lo conviertas en tu única opción si puedes evitarlo.
  • Utiliza cables prácticos: si utilizas PoE, planifica tendidos Ethernet que ofrezcan una ubicación ideal para los puntos de acceso, no solo tomas cercanas. En el caso de los adaptadores, asegúrate de que la alimentación y el cableado sean seguros y discretos.
  • Haz una prueba rápida: después de instalarlo, recorre la zona con una app de análisis Wi-Fi. Busca conflictos de canales, caídas repentinas o puntos muertos. Ajusta la ubicación o los canales una vez y vuelve a comprobarlo.

Cómo proteger tu punto de acceso inalámbrico

Tips that can help keep a wireless access point secure, including setting strong passwords, using encryption and a VPN, and monitoring connected devices.

Buenas prácticas para las contraseñas

El mejor lugar para empezar es la interfaz de administración, la página o app donde configuras los ajustes. Cambia las credenciales de inicio de sesión predeterminadas inmediatamente y usa una contraseña larga y única para evitar el acceso no autorizado. Puedes usar un gestor de contraseñas como ExpressVPN Keys para generar contraseñas seguras y almacenarlas de forma segura.

Debes evitar reutilizar contraseñas de otras cuentas y actualizarlas periódicamente, especialmente si compartes tu red o detectas dispositivos desconocidos conectándose a ella.

Estándares de seguridad WPA3 vs. WPA2

Para la red Wi-Fi en sí, lo mejor es seleccionar Wi-Fi Protected Access 3 (WPA3) siempre que sea posible. Este estándar cifra todos los datos que se transmiten entre tus dispositivos y el punto de acceso, lo que reduce la posibilidad de que se produzcan ataques de interceptación o de adivinación de contraseñas.

Sin embargo, no todos los dispositivos son compatibles con WPA3. Muchos ordenadores portátiles, teléfonos y productos domésticos inteligentes antiguos solo funcionan con WPA2, que también cifra el tráfico, pero se basa en un sistema de claves precompartidas que es más vulnerable a los ataques de fuerza bruta y de adivinación sin conexión. Una vez descifrada la contraseña, un atacante podría leer todos los datos de la red.

Para seguir siendo compatibles, la mayoría de los rúteres ofrecen un modo mixto WPA2/WPA3, que permite a los dispositivos más nuevos usar WPA3, mientras que los más antiguos se conectan con WPA2. Si tus dispositivos son compatibles, usa el modo de solo WPA3 para obtener la mejor protección.

Supervisión y control de acceso

Una vez que hayas instalado tu red, acostúmbrate a comprobar regularmente los dispositivos conectados. La mayoría de los puntos de acceso incluyen un panel que muestra las conexiones activas en tiempo real. Cambia el nombre de los dispositivos conocidos para facilitar su seguimiento y elimina todo lo que no reconozcas.

Muchos puntos de acceso también incluyen herramientas de control de acceso que te permiten:

  • Bloquear dispositivos: denegar el acceso a la red a dispositivos específicos, ya sea de forma temporal o permanente. Es una forma rápida de eliminar cualquier elemento sospechoso.
  • Filtrar direcciones MAC (Media Access Control): te permite crear una lista de dispositivos aprobados, identificados por sus direcciones de hardware únicas. Solo esos dispositivos pueden conectarse a la red.
  • Acceso programado: brinda control sobre cuándo está disponible la red Wi-Fi, lo que resulta útil para oficinas fuera del horario laboral o para limitar las horas de acceso de la red para invitados.

Usar una VPN para obtener protección adicional

Incluso con un punto de acceso seguro, tus datos pueden quedar expuestos una vez que salen de tu red local. Una red privada virtual (VPN) añade otra capa de protección al cifrar todo el tráfico desde tu dispositivo al servidor VPN. Esto significa que, incluso si alguien intercepta el tráfico Wi-Fi o supervisa la red a través de un punto de acceso vulnerado, no podrá leer tus datos.

Una VPN también oculta tu dirección IP, lo que dificulta que alguien pueda rastrear tus actividades online hasta ti, y cifra las solicitudes de DNS, lo que impide que tu ISP y los administradores de red vean los sitios web que visitas.

Errores de seguridad comunes que debes evitar

La seguridad de la red tiende a debilitarse con el tiempo, ya que se olvidan o no se modifican los ajustes. Algunos de los problemas más comunes son no actualizar el firmware, mantener la misma contraseña durante años o dejar activada la configuración protegida Wi-Fi (WPS), que usa un PIN que los atacantes pueden adivinar.

Comprueba periódicamente si hay actualizaciones de firmware e instálalas en todos los puntos de acceso para corregir las vulnerabilidades. También es importante evitar compartir las credenciales de red de forma casual, especialmente con dispositivos que no gestionas o en los que no confías.

Puntos de acceso inalámbricos en diferentes entornos

La forma en que se utiliza un punto de acceso depende del entorno, ya que lo que funciona para una pequeña instalación doméstica no es lo mismo que lo que se necesita en una oficina o un espacio público.

Redes domésticas

En casa, los puntos de acceso principalmente solucionan los puntos de señal débil a los que no puede llegar un solo rúter. Por ejemplo, las habitaciones de las plantas superiores o las esquinas donde las paredes o la distancia hacen que la señal Wi-Fi se pierda.

Unos pocos puntos de acceso cableados en esas zonas pueden hacer que toda la red funcione a la perfección. Muchos de los sistemas más nuevos pueden incluso conectarse entre sí como una malla, por lo que no es necesario cambiar el hardware más adelante. Una vez instalados, simplemente se quedan ahí haciendo su trabajo en silencio; sin mantenimiento diario, sin configuración especial más allá de la primera conexión.

Aplicaciones para pequeñas empresas

En pequeñas oficinas, cafeterías o clínicas, los puntos de acceso mantienen conectados a decenas de dispositivos sin sufrir ralentizaciones en Internet. Pueden emitir diferentes nombres de Wi-Fi para el personal y los visitantes o mantener los sistemas empresariales (como los ordenadores de facturación o las máquinas de punto de venta) separados del acceso público.

Normalmente, puedes supervisarlo todo a través de un sencillo panel de control, a veces desde una aplicación. Si el negocio crece, añadir otro punto de acceso es tan fácil como conectar un cable más al conmutador. Se amplía sin necesidad de reconstruir toda la red.

Redes empresariales y de gran escala

En entornos grandes (universidades, fábricas u oficinas corporativas), varios puntos de acceso de redes de área local inalámbricas (WLAN) funcionan juntos como un sistema coordinado dentro de la red de área local inalámbrica. Cientos de ellos pueden funcionar bajo un solo controlador que gestiona los canales, los niveles de potencia y los traspasos de forma automática.

Una consola envía actualizaciones, autenticación y políticas de uso, lo que garantiza que todas las unidades estén sincronizadas. La ubicación es estratégica: techos, pasillos o pasillos de almacenes donde el movimiento constante o el tráfico denso exigen una cobertura ininterrumpida.

Rentabilidad en comparación con los extensores

Los extensores reducen a la mitad el ancho de banda al retransmitir en un solo canal, mientras que los puntos de acceso cableados mantienen la velocidad máxima y admiten más usuarios. En apartamentos pequeños, un extensor puede solucionar los puntos muertos. En espacios más grandes, los puntos de acceso ofrecen una cobertura más estable y resultan más económicos a largo plazo.

Preguntas frecuentes sobre los puntos de acceso inalámbricos

¿Necesitas un punto de acceso inalámbrico para tu red doméstica?

No todos los hogares necesitan un punto de acceso independiente. Si la red Wi-Fi del rúter ya llega a todos los lugares donde la necesitas, no hace falta. Sin embargo, si la señal se debilita en determinadas habitaciones o hay demasiados dispositivos que ralentizan la conexión, añadir un punto de acceso inalámbrico (AP inalámbrico) puede ampliar la cobertura y mejorar el rendimiento.

¿Puedo usar varios puntos de acceso inalámbricos en una misma red?

Sí, puedes usar varios puntos de acceso en la misma red para ampliar la cobertura y mantener conexiones estables en espacios más grandes. Cuando comparten el mismo identificador de conjunto de servicios (SSID) y la misma configuración de seguridad, los dispositivos cambian automáticamente a la señal más potente a medida que te desplazas, lo que te permite disfrutar del Wi-Fi sin interrupciones.

¿Cuál es el alcance estimado de un punto de acceso inalámbrico?

Los puntos de acceso típicos para interiores pueden alcanzar entre 30 y 100 metros en condiciones favorables, dependiendo de las paredes, las interferencias y la ganancia de la antena. En exteriores, los rangos de línea de visión sin obstáculos pueden extenderse mucho más.

¿Qué es Power over Ethernet (PoE)?

PoE permite que un solo cable Ethernet suministre datos y energía eléctrica a un dispositivo, como un punto de acceso. Simplifica la instalación al eliminar la necesidad de una toma de corriente cercana, lo que facilita colocar el equipo donde la cobertura es mejor, como en techos o paredes altas.

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Akash Deep

Akash is a Writer at ExpressVPN with a background in computer science. His work centers on privacy, digital behavior, and how technology quietly shapes the way we think and interact. Outside of work, you’ll usually find him reading philosophy, overthinking, or rewatching anime that hits harder the second time around.

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